¿Quién Asesinó a la Sección 936?

On June 15, 2010, in Politics, by prosario2000

¿Quién Asesinó a la Sección 936?

Detective

Introducción

Puerto Rico se encuentra en un momento crítico de su historia. El pueblo ha visto el continuo desmantelamiento del modelo económico que lo llevó a ser un centro de inversión exitoso en este continente. De hecho, a principios de la década del noventa, llegó a ser el centro de inversión norteamericana más importante del mundo. Sin embargo, fue en esa misma década, específicamente después de 1993, que se experimentó una reducción paulatina de dichas inversiones. Las corporaciones estadounidenses ya no estaban tan interesadas en invertir en Puerto Rico, porque los beneficios que habían gozado desde los años setenta estaban desapareciendo.

No faltan los "analistas" políticos de televisión o de radio quienes afirman que toda la culpa es de la administración del Dr. Pedro Rosselló y la intervención del entoncescomisionado residente, Carlos Romero Barceló. Ellos, según estos analistas, fueron los culpables de tal crimen. Eso casi se equipara a una traición a la patria a nombre de la estadidad. Romero decía que la Sección 936 del Código de Rentas Internas Federal no era otra cosa sino un "mantengo" corporativo, a la vez que era una sección inmoral que permitía a las grandes corporaciones norteamericanas "salirse con la suya" a nivel contributivo. Sin embargo, a principios de la administración de Rosselló, este gobernador abogó por que no se eliminaran los beneficios de la Sección 936. ¿Quiere esto decir que un gobierno estadista comenzó su administración defendiendo una inmoralidad?

El propósito de este escrito es buscar, en espíritu detectivesco, quién es el verdadero culpable de este asesinato, esta movida vil y malvada que, según muchos, es la razón principal de nuestra debacle económica. Sin embargo, cualquier investigación detectivesca debe tener en cuenta quién fue la víctima. Solamente así sabremos quiénes pudieron haber estado en contra de esta pobre Sección del Código de Rentas Internas, que nutría de capital la economía puertorriqueña.

¿Qué fue la Sección 936?

La Sección 936 fue una disposición del Código de Rentas Internas Federal que otorgaba beneficios a aquellas corporaciones estadounidenses que invirtieran en territorios. El uso de esta sección en la política estadounidense para Puerto Rico fue el resultado de una larga trayectoria que comenzó a finales de la década del cuarenta y que fomentó el crecimiento de la economía puertorriqueña.

Desde la invasión estadounidense a Puerto Rico a raíz de la Guerra Hispanoamericana, se estableció una política de producción azucarera, dominada por cuatro grandes corporaciones norteamericanas. Después de la Segunda Guerra Mundial, en 1947, se estableció una política de industrialización de Puerto Rico conocida como "Operación Manos a la Obra" (Operation Bootstrap), y se aprobó la Ley de Incentivos Industriales, especialmente con el auspicio y dirección de Teodoro Moscoso. Se utilizó en aquel entonces la Sección 931 del Código de Rentas Internas federal con el propósito de incentivar la inversión de capital estadounidense y fomentar la manufactura en Puerto Rico. La Sección 931 concedía créditos contributivos sobre ganancias obtenidas en el exterior de Estados Unidos, incluyendo a Puerto Rico, que se consideraba jurídicamente como territorio no-incorporado a Estados Unidos (es decir, pertenece, pero no es parte de los Estados Unidos).

Como manera de incentivar la industrialización, se estableció la Administración de Fomento Económico y el Banco Gubernamental de Fomento, a la par con la creación de la autoridad de Puertos y la Compañía de Turismo, entre otras agencias, como subidiarias de Fomento (Irizarry, 2001, pp. 69-70). Operación Manos a la Obra consistió básicamente en promover la inversión de capital norteamericano usando seis incentivos (Irizarry, 2001, pp. 70-71):

  1. El ofrecimiento de mano de obra barata.
  2. Exención contributiva sobre ganancias de empresas estadounidenses establecidas en Puerto Rico. Se les estaría proveyendo también exención contributiva sobre pagos a patentes, contribuciones municipales, y sobre arbitrios.
  3. El ofrecimiento de la infraestructura económica para que operen estas empreas manufactureras. El gobierno proveería la construcción y mantenimiento de electricidad, acueductos, puertos, telecomunicaciones y edificios industriales y comerciales.
  4. El ofrecimiento de acceso libre al mercado estadounidense mediante exención contributiva sobre impuestos aduaneros.
  5. El ofrecimiento de adiestramiento de mano de obra.
  6. Financiamiento para el capital de trabajo para aquéllas empresas que lo solicitaran.

Hubo un crecimiento de la economía puertorriqueña, y un proceso de industrialización exitoso. Dentro del contexto de la Guerra Fría, Estados Unidos utilizaba a Puerto Rico como ejemplo de las bondades del capitalismo y la democracia vis á vis los males del socialismo comunista.

Sin embargo, en la década de los setenta hubo otra crisis económica en Puerto Rico, en gran medida por factores geopolíticos y factores internos de la economía puertorriqueña. A finales de los años sesenta y principios de los setenta, ocurrió un conflicto importante en el Medio Oriente. Se trataba de dos guerras, la Guerra de Desgaste (1968-1970), y la Guerra de Yom Kippur (1973-1974). Estos conflictos incrementaron significativamente el precio del petróleo a nivel mundial. Esto afectó a Puerto Rico porque elevó los costos de producción, encareció la mano de obra, e hizo más difícil la creación de empleos. A nivel global, Estados Unidos tuvo un problema al no poder repatriar dólares que se encontraban "cautivos" en los bancos europeos, y esto representó un problema fiscal para el gobierno federal en medio de una crisis financiera. A la misma vez, el Informe Tobin (1976) afirmaba que la Sección 931 propiciaba ciertos abusos de las corporaciones estadounidenses, y permitía la fuga de miles de millones de dólares, cosa que contribuía a la devaluación del dólar.

Para remediar estas situaciones, y continuar utilizando a Puerto Rico como centro manufacturero para el mercado norteamericano, el gobierno federal creó la Sección 936 del Código de Rentas Internas, que comenzó a operar desde 1976. Esta sección disponía unos incentivos adicionales, especialmente el depósito de ganancias obtenidas en territorios en bancos comerciales de esos territorio, y que tales ganancias depositadas en el sector bancario fueran repatriadas a sus casas matrices en Estados Unidos libres de impuestos federales.

Por su parte, el gobierno de Puerto Rico le otorgó un 90% de exención contributiva a ganancias generadas en Puerto Rico, y a la misma vez tomó una iniciativa para que la repatración de ganancias no representara una fuga de capital de Puerto Rico que pudiera desembocar en la descapitalización del sector bancario. Esta iniciativa fue el impuesto de peaje (Toll Gate Tax). Éste consistía de un impuesto de 10% de las ganancias repatriadas a Estados Unidos, aunque históricamente su tasa real fue de aproximadamente un 4.5% (Irizarry, 2001, p. 235).

Con esta sección, Puerto Rico llegó a ser el primer lugar de inversión de compañías estadounidenses a nivel mundial. Uno podría decir: "Y los puertorriqueños vivieron felices para siempre …" … Sabemos que no fue así. Puerto Rico se halla hoy día en un hoyo financiero, en gran parte porque alguien "malvado" asesinó dicha sección. Voy a considerar ahora una lista de posibles sospechosos.

Sospechosos del Asesinato

Gobernador Pedro Rosselló y Comisionado Residente Carlos Romero Barceló

Pedro RossellóCarlos Romero Barceló

Los primeros dos sospechosos de este vil asesinato son el Dr. Pedro Rosselló González, y el ex-gobernador y ex-comisionado residente Carlos Romero Barceló. Durante la época de la administración de Rosselló (1993-2000), ambos argumentaron ante el Congreso de los Estados Unidos a favor de la eliminación de la Sección 936. Es un hecho indiscutible que ambos cabildearon en contra de la Sección 936, y que como acto subsiguiente ésta se eliminó. Aquéllos que los acusan, especialmente algunos en el Partido Popular Democrático (PPD), argumentan que lo hicieron porque Rosselló y Romero vieron la Sección 936 como un obstáculo para la estadidad. Supuestamente, según ellos, al eliminar la Sección 936, Puerto Rico se acercaba más a la estadidad federada.

Aunque ellos dos tuvieron un pequeño rol en el crimen, ellos no fueron las mentes malvadas detrás de esto. En primer lugar debemos recordar que el Partido Nuevo Progresista (PNP), antes de 1993, siempre estuvo a favor de la Sección 936. Durante el periodo de 1976 a 1992, no era un secreto para el movimiento estadista puertorriqueño que la Sección 936 era un obstáculo importante para la estadidad. Todos los líderes estadistas sabían en aquel entonces que si Puerto Rico se volvía estado de la Unión, no habría corporaciones 936. De hecho, en aquel entonces todo Puerto Rico conocía este hecho indiscutible. En un mensaje televisado el 27 de octubre de 1980, Rubén Berríos Martínez (1983), presidente del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), usaba este argumento, entre otros, para explicar por qué la estadidad federada es imposible. Debemos recordar que el ex-gobernador Luis A. Ferré (PNP), durante su administración (1968-1972), incentivó la Sección 931, y posteriormente fue un ardiente defensor de la Sección 936. Cuando Romero Barceló fue gobernador de Puerto Rico (1976-1984), él también hizo todo lo que podía para maximizar los beneficios de la Sección 936. Es más, al comienzo de la administración PNP de 1993, Pedro Rosselló mismo comenzó defendiéndola. Ésta no es una situación distinta a la del gobernador y del comisionado residente hoy día cuando intentan defender a toda costa los beneficios de la Sección 901, sección que sólo es aplicable a países extranjeros. De acuerdo con el gobernador Fortuño, hay que defender las habichuelas hoy, y dejar para después la lucha por la estadidad. En otras palabras, su promesa de un Plan Tenessee boricua se lanzó al zafacón.

Como si no fuera poco, a pesar de que el PNP bajo la administración Rosselló terminó rechazando y cabildeando contra la Sección 936, adoptó como nueva estrategia la aceptación de la Sección 30-A. Esta sección fue un "remanente" de la Sección 936 que disponía un crédito contributivo federal con base en los salarios pagados por las corporaciones estadounidenses. Tanto el gobernador como el comisionado residente cabildearon por la permanencia de la Sección 30-A, cuya fecha de eventual eliminación era la misma de la Sección 936, el año 2005. Estos esfuerzos no dieron fruto. Irónicamente, aunque fue un gobierno estadista el que lo promovía, la Sección 30-A también era incompatible con la estadidad. Rosselló y Romero no son estúpidos. Ellos sabían perfectamente bien que la Sección 30-A era incompatible con la estadidad, y que definitivamente no ayudaba a que Puerto Rico se acercara un milímetro a esa meta ideológica.

Por otro lado, muchos olvidan que esta movida extraña del Dr. Rosselló en contra de la Sección 936 coincidió también con otra actitud de su administración que todavía hoy no es comprensible. En 1993, el Presidente Bill Clinton quiso impulsar de una vez y por todas un tratado de libre comercio entre Canadá, Estados Unidos y México conocido como el North American Free Trade Agreement (NAFTA). Todo el mundo sabía en Puerto Rico que este tratado de libre comercio iba a ser perjudicial para la economía de Puerto Rico. En 1983, el Presidente Ronald Reagan había creado la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC) también conocida como el Plan Caribe, que permitió a varios países del Caribe (excepto Cuba) tener libre acceso al mercado estadounidense. NAFTA iba aumentar significativamente este libre acceso ya que no sólo concedía a México libre acceso al mercado norteamericano, sino también era el inicio de la creación de un bloque de libre comercio conocido como el ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas). Además, NAFTA aumentaba significativamente la inversión norteamericana en México, y este país estaría buscando incentivos para atraer lo que en aquel entonces eran las corporaciones 936. Aunque Puerto Rico gozaba desde 1900 libre acceso al mercado estadounidense, para todos los efectos prácticos Puerto Rico estaría entrando paulatinamente en desventaja con respecto a países vecinos en cuanto a su acceso al mercado estadounidense.

¿Cuál fue la actitud del gobernador de Puerto Rico en aquel entonces? Inexplicablemente, él se declaró a favor del NAFTA. ¿Por qué se declaró a favor de algo que a todas luces perjudicaría la economía de Puerto Rico? Mi hipótesis no confirmada es la siguiente: algo se negoció con el gobernador de Puerto Rico para que él estuviera a favor del NAFTA y estuviera de acuerdo a la eliminación de los beneficios de la Sección 936. Da la mera casualidad que después de este cabildeo en contra de la Sección 936, se radicó en el Congreso de Estados Unidos un proyecto de ley para hacer de Puerto Rico un territorio incorporado. Al pasar a territorio incorporado, Estados Unidos se comprometía con Puerto Rico a convertirlo estado de la Unión. Este proyecto nunca prosperó, no sólo porque hubo oposición por parte de los estadolibristas e independentistas, sino también porque hubo oposición en ciertos sectores del estadoísmo que consideraron que la estadidad debe ser un derecho dado de una vez, no paulatinamente. Más adelante se radicó el infame Proyecto Young (H.R. 854) que fue aprobado en la Cámara de Representantes federal, pero no se consideró en el senado.

¡Claro está! Ésta es sólo una hipótesis que espero investigar más a fondo eventualmente. Ahora bien, resulta bien extraño acusar sólo a Rosselló y a Romero por la desaparición de los beneficios de la Sección 936 dado este trasfondo histórico.

Segundo Sospechoso: Newt Gingrich

Newt Gingrich

De vez en cuando y de cuando en vez, siempre hay alguien que argumenta que la razón de por qué se eliminó la Sección 936 se debió a un conflicto entre Newt Gingrich, el presidente de la Cámara de Representantes federal (1995-1999), y el Presidente Bill Clinton. De acuerdo con el argumento, Bill Clinton quiso conservar a toda costa la Sección 936, pero de alguna manera Gingrich, a través de un proceso de "tensas" negociaciones, convenció al presidente de eliminar dichos beneficios corporativos a cambio de otros beneficios. Clinton, pues, no tuvo "más remedio" que eliminar la Sección 936 si quería que pasaran algunas reformas económicas para Estados Unidos.

Esto suena como si al Presidente de Estados Unidos le pesara en el alma haber llevado a cabo este asesinato. A fin de cuentas,el PPD invirtió una enorme cantidad de dinero cabildeando a favor de las corporaciones 936. De hecho, se celebró unas elecciones para presidente del Partido Demócrata en Puerto Rico, y los candidatos fueron Romero y Celeste Benítez. ¿Cuál era el centro del debate? La Sección 936. ¿Quién ganó? Celeste Benítez …. y aún así se eliminó la Sección 936.

Sin embargo, este argumento no me convence. Todavía recuerdo cuando el Presidente Bill Clinton se dirigió por primera vez al Congreso de Estados Unidos, en el que se discutierion las reformas a la economía estadounidense. Clinton, como todo buen demócrata, estaba a favor de establecer restricciones federales a las corporaciones estadounidenses con el propósito de recaudar fondos para el fisco federal. De hecho, debido a muchas de estas reformas, la administración de Bill Clinton terminó con un superávit, y hoy se sabe que sus medidas económicas tuvieron resultados bien importantes para Estados Unidos.

Una de las reformas que Clinton tuvo en mente desde el principio era la eliminación de los beneficios de la Sección 936. Bob Woodward (1995) nos cuenta:

That evening, April 27 [of 1993], the Clintons invited Pat Moynihan and his wife Elisabeth to the White House for a private dinner. Moynihan was not happy with the overall economic plan, and felt he had not been consulted enough about it. In effect, the White House had just handed it to the House and Senate, saying, here, pass this.

Moynihan wanted to introduce Clinton to sensitive real-world politics. For example, there was one item in the economic plan that would have to be dropped, a proposal to eliminate the tax subsidy for U.S. corporations doing business in Puerto Rico. Known by its title, section 936, the subsidy was, Moynihan granted, of course, indefensible. One company received a tax break of about $500,000 per worker. Some pharmaceutical firms got $150,000 per worker.

But that wasn’t the point. Moynihan painted a doomsday scenario of what would happen if the tax credit were to be dropped. First, American firms would pull out of Puerto Rico, causing the unemployment rate to double to about 30 percent and creating economic crisis. A political crisis would follow. Puerto Rico faced an upcoming plebiscite on statehood, and if the tax break were eliminated the politicians could argue that it never would have happened if the territory had two U.S. senators. Statehood would then pass the plebiscite, Puerto Rico would apply for statehood, and Congress would of course reject the application. In all, it would be a political nightmare. How would the United States look in the world? So the tax, which would save some $5 billion over four years, just couldn’t be done, Moynihan said. he could never let such a proposal out of the Finance Committee – for reasons, he noted, that couldn’t be explained publicly (pp. 198-99).

Así que Bill Clinton sí consideró la eliminación de los beneficios 936. Lo que hizo Clinton fue posponer su eliminación en algún momento propicio. El mensaje de Clinto a Celeste Benítez y a los cabilderos a favor de la Sección 936 fue: "Más pudo el interés que el amor que te tenía".

Eso nos lleva a nuestro último sospechoso y, a mi juicio …

¡El Culpable! El Congreso de los Estados Unidos

Congreso de los Estados Unidos

Sí … el Congreso de los Estados Unidos. ¡Ése es el culpable! ¡Piénsenlo! El Congreso es el único que estaba presente durante estos sucesos desde el principio. Tenía los medios para liquidar la Sección 936: su facultad de legislar. De hecho, tiene la facultad de legislar para Puerto Rico desde la invasión estadounidense de 1898. Tenía la oportunidad de hacerlo. Aprobó su eliminación, ratificada por la firma del Presidente Clinton. Y, es más, tuvo el motivo para eliminar la Sección 936.

Desde 1983 había quejas en el Congreso de los Estados Unidos en torno a dicha sección del Código de Rentas Internas Federal, y desde entonces se planificaba eliminarla. De los tres partidos políticos, sólo el PIP fue el que predijo que arde o temprano eso ocurriría, por lo cual había propuesto entonces que a las corporaciones 936 se les tratara como corporaciones foráneas controladas.

¿Por qué se molestaron varios congresistas? La Sección 936 ayudó a capitalizar Puerto Rico, e hizo crecer varios sectores de la economía, pero no fomentó el desarrollo económico. Las corporaciones 936 operaban en calidad de enclaves, es decir, como empresas que generaban ganancias, pero estaban relativamente aisladas de otros sectores económicos, no estaban integradas a otros sectores de la economía. Puerto Rico no supo coordinar bien los esfuerzos para que esas ganancias generadas por estas corporaciones fluyeran de manera más efectiva a otros sectores económicos. Tampoco benefició significativamente la economía caribeña, ni tan siquiera mediante la dinámica de las famosas plantas gemelas.

Desde la perspectiva del Congreso de los Estados Unidos, estas compañías 936 se establecieron en Puerto Rico con el objetivo de evadir contribuciones federales. Para 1993, las 936 había creado cerca de 80,000 empleos directos y 70,000 indirectos, y no 300,000 empleos como alegaba el PPD en la campaña del plebiscito de 1993 (Irizarry, 2001, pp. 235-236). Para el verano de ese mismo año, ya el Congreso había aprobado legislación para comenzar a cobrarle impuestos a las corporaciones 936, mediante una reducción de 50% de esos beneficios contributivos. Fue en 1996 que se le dio la estocada final al reducir los restantes beneficios paulatinamente hasta el año 2005.

Por otro lado, Estados Unidos había comenzado un plan para su expansión de capital tras el fin de la Guerra Fría. Estableció una política neoliberal que consistía en tratar de derribar fronteras tarifarias entre países, posibilitar la inversión masiva de capital estadounidense a nivel mundial, y fomentar el libre comercio en el continente americano. Comenzó con la creación del NAFTA, pero a la larga, Estados Unidos quería crear el ALCA (FTAA por sus siglas en inglés), un acuerdo que integraría a todo el continente americano en un bloque de libre comercio. La Sección 936 era incompatible con esas aspiraciones estadounidenses, ya que en teoría Puerto Rico tendría una ventaja artificial competitiva con otros países de la región. ¿Es casualidad que el año el que se pensaba implementar el ALCA era exactamente el mismo en que terminaban los beneficios de la Sección 936?

Es por esta razón que todos los esfuerzos del PNP para cabildear a favor de la Sección 30-A fracasaron. Igualmente fracasó el intento del PPD de que se enmendara la Sección 956 con el objetivo de beneficiar a Puerto Rico. Todo lo que nos quedó al final fue la Sección 901, en la que a las corporaciones estadounidenses se les trata como corporaciones foráneas controladas.

Hoy día, Puerto Rico es incapaz de atraer capital norteamericano con la efectividad de antes, porque siempre el acercamiento a esas inversiones es de índole contributiva. En vez de cobrar a las corporaciones 901 utilizando el concepto de crédito por contribuciones foráneas, y preparar un buen plan de incentivos contributivos y no-contributivos, el gobierno opta por incentivar mediante exenciones contributivas. Muchos economistas (incluyendo los del Brookings Institution y el Centro para la Nueva Economía) ya han señalado que el proveer exención contributiva a corporaciones no funciona para atraerlas o mantenerlas invirtiendo de manera efectiva (véase LeRoy, 2005). Puerto Rico podría, incluso, aumentar el porcentaje de contribución de las empresas 901, manteniéndose todavía competitiva ante nuestros dos grandes competidores: Singapur e Irlanda.

Puerto Rico, por su status político, no tiene un seguro universal de salud, que sería un incentivo no-contributivo para estas empresas, ya que no tendrían que pagar primas costosísimas a las aseguradoras privadas de salud. Debido a la ley de cabotaje, Puerto Rico no puede servir de plataforma de exportación del Caribe de manera efectiva, éste sería otro incentivo no-contributivo. Puerto Rico tampoco puede establecer tratados contributivos con otros países, ni puede atraer de manera efectiva capital de otras partes del mundo. Al no estar en organismos tales como la Organización de Estados Americanos (OEA), o UNASUR, o PetroCaribe, a Puerto Rico se le hace difícil vender sus servicios a otros países, o a comprar petróleo más barato (otro posible incentivo no-contributivo). Puerto Rico no puede acordar tratados tales como el CAFTA, o incluso el ALBA. En fin, Puerto Rico se queda rezagado ante los demás países del mundo, incluyendo los del Caribe.

Los que acusan a Rosselló y a Romero de haber asesinado la Sección 936 en el fondo tienen la ilusión (consciente o no) de que los puertorriqueños somos decisivos para la política estadounidense. En realidad, con o sin el apoyo de ellos dos, la Sección 936 se hubiera eliminado de todas maneras. Todo lo que hicieron Rosselló y Romero es hacer la eliminación "politically correct".

La moraleja de este artículo: el Congreso de Estados Unidos nos beneficia o perjudica de acuerdo a sus intereses, no los nuestros.

El misterio de este crimen ya se ha resuelto. Como diría Ana María Polo …

¡He Dicho! ¡Caso Cerrado!

Judge Hammer

Referencias

Berríos Martínez, R. (1983). Sobre la estadidad. La independencia de Puerto Rico: razón y lucha. (pp. 259-265). México: Editorial Línea.

Bosworth, B. P., Soto-Class, M. A., & Collins, S. M. (2006). Restoring growth in Puerto Rico: overview and policy options. US: Brookings Institution Press & the Center for the New Economy.

Cantero Frau, R. (2002). Evolving environment: new economic vision 956. Se accedió a esta página el 13 de julio de 2002. http://www.pridco.com/4.1.1sedc_point_view956.html (Vínculo Desactivado).

Catalá Oliveras, F. (2010). La economía de Puerto Rico: del enclave colonial al imperativo de la Independencia. En R. Berríos Martínez, F. Martín García, & F. Catalá Oliveras, Puerto Rico: nación independiente, imperativo del Siglo XXI. (pp. 47-98). PR: Editora Corripio.

Curet, Cuevas, E. (2003). Economía política de Puerto Rico: 1950 a 2000. PR.

Dietz, J. L. (1989). Historia económica de Puerto Rico. (Y. Torres Rivera, Trad.). PR: Ediciones Huracán.

Gautier Mayoral, C., Rivera Ortiz, A. I., & Alegría, I. E. (Compiladores). (1990). Puerto Rico en la economía política del Caribe. PR: Ediciones Huracán.

Irizarry Mora, E. (2001). Economía de Puerto Rico: evolución y perspectivas. Estados Unidos: Thomson Learning.

LeRoy, G. (2005). The great American jobs scam: corporate tax dodging and the myth of job creation. US: Berrett-Koehler Publishers.

Negrón Rivera, E. G. (1998). Tax related industrial incentive impact of political status options for Puerto Rico. Economic effects of the political options for Puerto Rico. San Germán: Centro de Publicaciones, Universidad Interamericana de Puerto Rico, 323-358.

Picó, F. (2006). Historia general de Puerto Rico. PR: Ediciones Huracán.

Scarano, F. A. (2009). Puerto Rico: cinco siglos de historia. México: McGraw-Hill/Interamericana Editores.

Tobin, J. (1976). Informe al Gobernador del Comité para el Estudio de las Finanzas de Puerto Rico. PR: Editorial Universitaria.

Woodward, Bob. (1995). The agenda. NY: Simon & Schulster.

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6 Responses to ¿Quién Asesinó a la Sección 936?

  1. Alexis says:

    diaaaaa demasiao desde que era ni~o mi papa me dijo todo esto jajaja de verdad hasta me hubiese atrevido a escribir este articulo yo mismo. todo esto me lo dijo mi papa al pie de la letra wow sabiduria de mas al igual que tu tambien te felicito……..he dicho caso cerrado

  2. evaristo says:

    Union es fuerza y sabiduria es aplicarla.

  3. Jose M. Lopez Sierra says:

    Plebiscitos diseñados para mantener la colonia puertorriqueña
    Por José M. López Sierra, Bayamón, Puerto Rico

    El imperio norteamericano usa los plebiscitos como otra manera más para dividirnos. Mientras sigamos jugando este jueguito del plebiscito, estaremos otro 113 años más dando vuelta en la machina colonial mientras que nuestro país se destruye mas de lo que ya esta. ¿Cuando vamos a darnos cuenta que la gente que verdaderamente queremos descolonizar a Puerto Rico somos los que tenemos que reunirnos para trazar la manera para lograrlo? Es obvio que el gobierno no trabaja el ciudadano común. No podemos esperar por los partidos políticos o las otras personas que se benefician tanto bajo el coloniaje para empezar a aglutinar a los descolonizadores de nuestra patria. Tenemos la herramienta para lograrlo sin ellos si fuera posible reunirnos en una asamblea para discutir como ejecutarlo.
    Posiblemente tengamos que formar un “Instituto para la Descolonización de Puerto Rico (IDPR). Su función seria tratar de formar una coalición entre todas las organizaciones e individuos que realmente quieren descolonizar a Puerto Rico para convocarlos a una asamblea para que entre todos y por unanimidad, si es posible, diseñemos como lo vamos a lograr.
    Es importante que reconozcamos que en Puerto Rico no hay democracia. Democracia y coloniaje son conceptos opuestos. Si reconocemos que Puerto Rico es una colonia, no puede haber democracia por definición y lógica. ¡Por tal razón las elecciones puertorriqueñas deben ser boicoteadas por ser un insulto a nuestra inteligencia! Solo deben ir a votar los quienes se benefician del coloniaje. Ellos serian menos del 10% de los electores. Si logramos que el 90% se queden en sus casas, eso llamaría la atención mundial, ya que Puerto Rico tradicionalmente goza de una participación electoral altísima, aunque el porcentaje esta bajando. ¡Recientemente, una encuesta dijo que 40% de los electores no votaran o saben por quien! ¡Por fin empezamos a despertar!
    Ya establecido que la sociedad civil expresa realmente el sentir de la mayoría del Pueblo de Puerto Rico, ahora podemos ejercer nuestro derecho a la libre determinación según la Resolución 1514 (XV) de la Organización de Naciones Unidad (ONU). Esta resolución de ley internacional va por encima de la Constitución de Estados Unidos y su famosa cláusula territorial que tanto se usa para mantenernos en los plebiscitos y el coloniaje permanente.
    Después que tengamos nuestra decisión hecha, nuestros delegados se la presentarán a Estados Unidos. Si EEUU no lo acepta, solicitaremos la intervención de la ONU para que haga valer su Resolución 1514 (XV). La ONU ya va por la tercera década que se autoimpuso para terminar con el coloniaje mundial. La ONU estaría bajo mucha presión internacional para hacer valer lo que el Pueblo de Puerto Rico quiera como su libre determinación siempre y cuando este en conformidad a las leyes internacional.
    ¿Que te parece? ¿Podamos quitarnos las gringolas y verle posibilidad a esto? ¿O seguiremos en la machina del coloniaje por otros 113 años más? ¿Podremos resistirlo?

    http://todosunidosdescolonizarpr.blogspot.com/?v=0

  4. El articulo está interesante, pero el que le dio el tajo de muerte a las -[ 936 ]-fue Hernández Colon, cuando firmo el convenio de plantas gemelas, para librar a las licoreras del pago de contribuciones federales. Tan pronto lo hizo, las compañías acogidas a las -936, se mudaron a otros países perjudicando el sistema de empleo en P.R. informase mejor.

  5. También quiero recordar, que el mismo convenio el presidente Regan se lo propuso al gobernador Carlos Romero Barcelo, quien no lo firmo pensando en el daño que ese convenio de plantas gemelas le podría hacer en el futuro a los puertorriqueños, dejando sin fabricas y empleos a la clase trabajadora.

  6. Fausto says:

    Excelente, ahora debemos analizar que hacer para re posicionar la isla donde estuvo a nivel mundial. Apostaria a las universidades.

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